Dirigida por Paco del Toro, esta película cristiana aborda la violencia intrafamiliar y la redención espiritual. La trama sigue a Clara y Julián, un matrimonio en crisis cuya relación se deteriora debido a maltratos físicos y psicológicos. La situación empeora con la infidelidad de Julián y la muerte accidental de su hijo, lo que lleva a Clara a una profunda depresión. Ambos personajes encuentran consuelo en la fe cristiana, lo que les permite buscar el perdón y la reconciliación. La película destaca la importancia de la comunicación, el respeto y la espiritualidad en las relaciones familiares.